Herramienta educativa
Introduce un capital inicial, una aportación mensual, una rentabilidad anual estimada y un plazo. La calculadora muestra el capital final estimado, cuánto habrías aportado tú y qué parte procede del crecimiento acumulado.
Capital final estimado
168.103 €
Total aportado
82.000 €
Crecimiento estimado
86.103 €
Cálculo con tasa mensual equivalente a la rentabilidad anual efectiva indicada y aportaciones al final de cada mes.
| Año | Aportado acumulado | Saldo estimado |
|---|---|---|
| 1 | 13.600 € | 14.298 € |
| 2 | 17.200 € | 18.854 € |
| 3 | 20.800 € | 23.683 € |
| 4 | 24.400 € | 28.802 € |
| 5 | 28.000 € | 34.228 € |
| 6 | 31.600 € | 39.980 € |
| 7 | 35.200 € | 46.076 € |
| 8 | 38.800 € | 52.539 € |
| 9 | 42.400 € | 59.389 € |
| 10 | 46.000 € | 66.651 € |
| 11 | 49.600 € | 74.347 € |
| 12 | 53.200 € | 82.506 € |
| 13 | 56.800 € | 91.155 € |
| 14 | 60.400 € | 100.322 € |
| 15 | 64.000 € | 110.039 € |
| 16 | 67.600 € | 120.339 € |
| 17 | 71.200 € | 131.258 € |
| 18 | 74.800 € | 142.831 € |
| 19 | 78.400 € | 155.099 € |
| 20 | 82.000 € | 168.103 € |
La calculadora traduce tres decisiones —cuánto empiezas, cuánto añades cada mes y durante cuánto tiempo— en una cifra comparable. No sirve para adivinar el futuro, sino para ver el orden de magnitud de cada decisión: casi siempre el plazo y la constancia pesan más que acertar con el punto de entrada.
El resultado se separa en dos partes: lo que has aportado tú y el crecimiento estimado. Esa separación ayuda a entender qué parte del resultado depende de tu esfuerzo de ahorro y qué parte depende de una hipótesis de rentabilidad que puede no cumplirse.
Se convierte la rentabilidad anual efectiva en su tasa mensual equivalente con (1 + tasa anual)^(1/12) − 1, se capitaliza el saldo cada mes y se suma la aportación al final de cada mes. Con una rentabilidad del 0 %, el saldo es simplemente el capital inicial más las aportaciones. Los importes se redondean sólo al mostrarlos.
El interés compuesto funciona porque los rendimientos se calculan también sobre los rendimientos anteriores. En los primeros años el saldo se parece bastante a la suma de aportaciones; con el paso del tiempo la diferencia se amplía. Por eso, aumentar el plazo o mantener la aportación suele cambiar el resultado más que perseguir una rentabilidad algo mayor con más riesgo del que se puede sostener.
La que quieras contrastar como hipótesis. No existe una rentabilidad garantizada: conviene probar varios escenarios, incluido uno claramente prudente, para ver cuánto depende el resultado de ese supuesto.
No. La simulación trabaja con una rentabilidad anual efectiva constante y no descuenta comisiones, impuestos ni la pérdida de poder de compra. El resultado real será distinto.
Porque los intereses se calculan también sobre los intereses acumulados. Cuanto más tiempo se mantiene la aportación, mayor peso tiene esa acumulación frente al dinero aportado.
Una simulación es un punto de partida. Ordenar objetivos, plazos y riesgo requiere mirar tu situación concreta con método.